Los CCTV o circuitos cerrados de televisión inicialmente deben contar con un sistema fácil de entender para el usuario, y así él mismo poder llevar a cabo su conexión y el seguimiento a lo que registra.

En primer instancia lo que el usuario debe tener en cuenta a la hora de elegir un sistema CCTV, es de adquirir una solución todo en uno, que contenga sistemas de gestión de video y módulos de análisis de los mismos.

Así mismo, un dispositivo DVR que es el equipo donde se conectan  las cámaras IP y se diferencia por la cantidad de canales que tiene, que pueden variar entre 4 a 16 canales. Cada canal representa una cámara IP.

Cada sistema debe venir  con sus fuentes, uno por cada cámara. Un disco duro y los cables denominados “cables siameses” que vienen prefabricados, con conectores de energía y video. El usuario debe cerciorarse que estos sistemas sean compatibles con diferentes cámaras IP, cómo las infrarrojo, minidomo, etc.

También deben contar con entradas de conexión LAN, puesto que estos puertos funcionan para conectar a la red el DVR y así proveerle internet  para poder las grabaciones desde cualquier otro dispositivo, sea un computador o un teléfono celular.

Estos equipos por lo general también tienen puertos de audio para poder asociar un micrófono con alguna cámara IP, así que de acuerdo la necesidad del usuario este un punto importante para la decisión. Es indispensable contar con un menú amigable, fácil de configurar y saber cómo mostrar las cámaras de acuerdo a las necesidades de cada usuario.

El tamaño del disco duro conectado al DVR es importante, puesto que ese equivale al tiempo que podrás grabar.  Estos DVR también pueden ser configurados para contar con una alarma especial que indique cada vez que registre un movimiento extraño en algún lugar que se desee vigilar en especial.

Compartelo!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Show Buttons
Hide Buttons
¡Llamar un Asesor!